Virgen María

Jesús y María Santísima, Reyes de la Angélica Milicia

Eijo Garay, Leopoldo. Novena al Santo Ángel Custodio de España. 1.ª ed. Madrid: Imprenta Enrique Teodoro, 1917.

Meditación y oración correspondiente al noveno y último día de la Novena al Santo Ángel Custodio de España.

«La Pilarica» y Santiago

Las bombas del milagro de El Pilar de Zaragoza, el 3 de agosto de 1936: colgadas a modo de exvoto, bajo las banderas de Haití, Costa Rica, México, Perú y El Salvador. (Más detalles.)Las bombas del milagro de El Pilar de Zaragoza, el 3 de agosto de 1936: colgadas a modo de exvoto, bajo las banderas de Haití, Costa Rica, México, Perú y El Salvador. (Más detalles.)

¡Que tengan un feliz año nuevo 2011! Hoy se acaba el año 2010, un año de eventos importantes para España: unos, religiosos, como el año santo Jacobeo, el 250.º aniversario de patronazgo de la Inmaculada Concepción y otros, deportivos, como el campeonato del Mundo de Fútbol… y de calamidades importantes, como la crisis económica que asuela nuestra economía y el anticlericalismo, impiedad, injusticia, desvergüenza y sectarismo que impera en muchos niveles de la sociedad, obra y gracia de los anticristos de pacotilla que nos gobiernan y sus secuaces: el Misterio de Iniquidad operando abierta y descaradamente, pero en versión cañí y olé. Casi da la impresión que estamos inmersos en un proceso profundo de purificación del que se saldrá fortalecido; al menos, eso espero.

Desde hacía tiempo tenía pensado escribir algo sobre nuestros dos patrones, Santiago y la Purísima; de la última, ya he escrito mucho en el poco tiempo de vida de este blog (todavía no ha cumplido dos años), pero del pobre Santiago, nada. Tampoco de la Pilarica, la Virgen del Pilar, que es patrona de la Hispanidad y con motivo. Y como ambos, Santiago y el Pilar, están estrechamente relacionados —la Tradición señala a Santiago como el fundador de El Pilar de Zaragoza por indicación de la Virgen, aún en vida terrenal—, y se han considerado de largo protectores nuestros y de la fe (la foto de la derecha dice mucho), me ha parecido muy adecuado cerrar el año con algún documento que explique los sucesos que la tradición fija el 2 de enero del año 40 de Nuestro Señor. Además, se celebra ayer mismo (30 de diciembre) la festividad de Santiago según el santoral mozárabe —ahora me entero—, por lo que viene que ni pintado.

Natividad de María. Profecía sobre Cuba

La Virgen del Pino, preparada para su bajada de 2010.La Virgen del Pino, preparada para su bajada de 2010.

Aunque la Sma. Virgen María en varias revelaciones privadas contemporáneas, quizá dando respuesta a la costumbre relativamente reciente de celebrar el día de nacimiento, insiste en que el día de su cumpleaños es el 5 de agosto —aunque no le importa que se celebre en otro día—, y que cumplió 2000 tacos (¡casi nada!) en 1984, hoy se celebra la Festividad de la Natividad de María. Además, es el día genérico de celebración de muchas de sus advocaciones, por lo que es normal que en este día muchos pueblos estén de fiesta, y más en una tierra tan mariana como la nuestra.

La Virgen del Pino, patrona de la diócesis de Canarias.

En particular, es la festividad de la Virgen del Pino, la patrona de mi diócesis de Canarias (Canariense-Rubicense), (¡felicidades, Pinitos!) a la que se le cantaba el Virolay, el himno de la Virgen de Montserrat, pero en castellano y con alguna adaptación. Aunque actualmente no se canta, a mi madre, que es de Las Palmas, sí se lo enseñaron en el colegio —a pesar de que siempre le sorprendió que en la letra se dijera:«morena de la sierra», puesto que ni la imagen es morena ni Teror está en una sierra— hasta que lo comprendió al oír el Virolai en Montserrat… y decir: «¡si ése es el himno de la Virgen del Pino!».

Stella Maris — Estrella de los mares

Ntra. Sra. del Carmen, patrona de navegantes

Retablo cerámico de la Venerable y Real Hermandad de Nuestra Señora del Carmen Coronada, San Fernando, Cádiz.Retablo cerámico de la Venerable y Real Hermandad de Nuestra Señora del Carmen Coronada, San Fernando, Cádiz.

Hoy se celebra la festividad de Nuestra Señora del Monte Carmelo, o Ntra. Sra. del Carmen (¡felicidades, Cármenes, Carmelos y Carmelas!), patrona de navegantes, directamente relacionada esta advocación mariana con la orden carmelita y el famoso escapulario del carmen, cuyo aspecto es el que se muestra en la imagen derecha, colgando de la mano derecha de la Virgen.

El hábito para los religiosos carmelitas y el escapulario para los seglares tienen su origen en la aparición de la Virgen a S. Simón Stock el 16 de julio de 1251, que lo propagó por occidente en el s. XIII, y las promesas asociadas con este sacramental son de salvación del infierno y el que conoce como privilegio sabatino: la promesa de la Virgen que consiste en la liberación del purgatorio el primer sábado (día que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) después de la muerte por medio de una intercesión especial de la Virgen.

En la Edad Media se interpretó que el significado de María era estrella del mar (“stella maris”). Muchos carmelitas han aclamado a María como Flor del Carmelo y Estrella del Mar. Lo hizo el mismo Simón Stock con esta plegaria que se le atribuye:

«Flor del Carmelo Viña florida, esplendor del cielo, Virgen fecunda, singular. ¡Oh Madre tierna, intacta de hombre, a todos tus hijos proteja tu nombre, Estrella del Mar!.»

En España (y por extensión, sus antiguas posesiones americanas y de ultramar) esta festividad ha sido muy popular, pero parece ser que el origen del patronazgo de los navegantes se debe al almirante mallorquín Antonio Barceló Pont de la Terra (1716-1797), terror de piratas berberiscos.

La Inmaculada Concepción, patrona de España

La Inmaculada de MurilloLa Inmaculada de Murillo

… y el Milagro de Empel (Flandes, 1585)

En «Festividad de la Medalla Milagrosa», aparte de indicar la relación de aquella festividad con el dogma de la Inmaculada Concepción de María, ya se apuntó la importancia para España de esta cuestión, que, aparte de ser celebrada desde mucho antes, fue un asunto de honor en este país y causante de no pocos tumultos y grescas entre maculistas (pocos) e inmaculistas, que hizo que llegara a ser un problema de orden público y que forzara a los reyes de España a presionar a Roma para que se definiera, lo que no sucedió definitivamente hasta la proclamación del dogma el 8 de diciembre de 1854 en la bula Ineffabilis Deus de Pío IX.

Paradójicamente la promulgación del dogma, ansiada durante siglos, fue silenciada por el gobierno del Bienio Progresista (1854-1856) liderado por Espartero, prototipo de liberal masonazo decimonónico. Roma, en cualquier caso, reconoció el papel tan principal de España en la causa de la Inmaculada Concepción, otorgándole el privilegio del empleo de casulla azul (el color de Nuestra Señora) en la celebración de la festividad, y erigiendo la estatua de la Inmaculada en la Plaza de España de Roma, frente al Palazzo di Spagna, la embajada de España desde 1647.

Festividad de la Medalla Milagrosa

Hoy es la festividad de la Medalla Milagrosa. A las cinco de la tarde se reza la súplica que se muestra a continuación.

También el lunes empieza la novena a la Inmaculada Concepción de María, que concluye el 8 de diciembre, festividad de La Inmaculada Concepción, patrona de España.

¿Qué tienen que ver entre sí estas festividades? Muchísimo. De hecho, la aparición de Nuestra Señora de las Gracias (advocación bajo la que se conoce a la Virgen de la Medalla Milagrosa, la que se apareció a Sta. Catalina Labouré en la rue du Bac) es anterior e inaugura la etapa de las apariciones modernas de la Virgen: Salette, Lourdes, Fátima… y que comenta muy extensamente Vittorio Messori en «Hipótesis sobre María», libro que se comentará próximamente. En esta aparición se hace mención expresa del posteriormente proclamado como dogma de la Inmaculada Concepción de María (que, para los que no se hayan enterado, no tiene nada que ver con el de su Perpetua Virginidad), puesto que en la leyenda del modelo de medalla indicado en la aparición se lee:

« Ô Marie conçue sans péché, priez pour nous qui avons recours à vous »
(Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti)

y al que tanta importancia se ha dado en nuestra tierra hispana, la de aquí y la de allende los mares, hasta el punto de ser un asunto de honor.

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